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El Coaching facilita que te ames más a ti mismo/a, ya que hace posible que te conozcas mejor y te aceptes tal como eres. Por supuesto que el Coaching se enfoca en el cambio y la transformación personal, pero siempre partiendo de quien eres, tus valores, tu esencia. Nunca, y repito, nunca, el Coaching va a pretender
cambiar tu esencia, sino que te facilitará un encuentro contigo mismo/a. Conocerte a ti mismo/a es lo que te transforma en la persona que realmente eres y es lo que permite que seas tu mejor versión en la vida.

Muchas personas identifican cambio con incertidumbre, amenaza y pérdida de identidad. Vamos a ver a continuación que el Coaching te facilita que asumas los cambios e incluso que seas proactivo para provocarlos cuando te convenga:

  1. El cambio que propone el Coaching te ayuda a que vivas menos temeroso de las incertidumbres ya que te empodera para que seas una persona resiliente, capaz de resistir los vaivenes de la vida y de sobreponerte a las adversidades.
  2. De esta forma puedes afrontar la incertidumbre con herramientas SEO poderosas de adaptación, flexibilidad y confianza. La toma de consciencia de la realidad en la que te encuentras y saber quién eres y qué es lo que quieres, evita que veas amenazas por todas partes, y que seas reticente a los cambios por temor a que estos puedan perjudicarte. En su lugar, el Coaching te ofrece ver otras perspectivas como posibles oportunidades en los cambios.
  3. Cuando te aceptas tal como eres y aprendes a quererte siempre, aunque no seas el tipo de persona que pensabas que eras y que tenías idealizada, entonces dejas de temer la pérdida de tu identidad cuando hay cambios en tu entorno o en el momento en que sientes que necesitas cambiar y transformarte en la persona que realmente eres y dejar de intentar ser quien no eres.

Lo que creemos de nosotros mismos es lo que transmitimos y lo que condiciona nuestros actos. Por ello debemos cuidar nuestro diálogo interior. Nuestras creencias sobre nosotros se basan en nuestros pensamientos, por lo que si cuidamos lo que nos decimos a nosotros mismos como muchas veces cuidamos lo que decimos a los demás para no herirlos, seguramente que evitaremos dañar nuestra Autoestima.

Aceptando tus errores como parte de tu humanidad y de un aprendizaje de la vida es la forma en que evitas sentirte incapaz para el trabajo, las relaciones, etc.

No seas demasiado duro contigo mismo cuando falles o fracases en lo que emprendes. Es habitual tropezarse y caerse, pero lo importante es que sigas creyendo en ti mismo para que puedas levantarte, ignorar las críticas o desaprobación de algunos y seguir adelante. El éxito no es para los que abandonan, sino para los que se esfuerzan y perseveran. Además, piensa que si consigues aceptar quien eres a pesar de que no seas como otros quieren que seas, ya habrás dado un gran paso.

Escuchando desde lo más profundo, un coach puede entrever las enormes carencias que derivan en una pobre Autoestima del coachee. Las palabras y los gestos del cliente delatan su falta de Autoestima, y esa carencia impide que pueda conseguir sus objetivos.

El coach no hace interpretaciones, solo acompaña al cliente a dónde este quiere ir, no a dónde el coach cree que debería ir. Por lo tanto, se alcanzará la autoestima que el cliente esté dispuesto a conseguir, ni más ni menos. La confianza en uno mismo genera energía para tomar decisiones aunque estas últimas sean complejas. Y esto es vital en los procesos de coaching, ya que el cliente tiene que decidir qué acciones emprender y qué estrategias utilizar. Únicamente cuando se empodera al cliente y este es consciente de sus competencias, es cuando está preparado de verdad para hacer lo que tiene que hacer, cueste lo que
cueste.

El reto del Coaching es muy importante, porque si tiene éxito logra que una persona se dé cuenta de lo que puede cambiar de su vida, incluso si antes pensaba que no estaba en su poder. Ese es el primer paso para después actuar. La conexión con el coraje y la voluntad interior lleva a este empoderamiento del coachee, que accede a su libertad de elegir y de tomar las riendas de su vida para hacer lo que con ella desee, en lugar de dejarse llevar y no hacer nada por su bienestar.

El Coaching tiene un papel fundamental para mejorar la Autoestima, ya que a medida que se desbloquean creencias limitantes, el cliente descubre capacidades y habilidades que no sabía que tenía o que estaban a su alcance, lo cual le repercute favorablemente en su autoconfianza, al sentirse más dueño de su vida que antes.

¿Cómo podemos ayudar al coachee a que aumente su Autoestima? Vamos a verlo seguidamente en estas 10 claves:

  1. Centrarse en el presente. Evitar preocupaciones respecto a lo que pasó o in
    quietudes por el futuro.
  2. Autodescubrimiento de sus valores. Ayudar a que la persona tome consciencia de lo que valora realmente y acompañarlo para que ello se convierta en el pilar de su personalidad para sustentar así sus acciones.
  3. Enfocarse en lo que quiere en lugar de lo que no quiere. El autoconocimiento dará paso al establecimiento de objetivos y el enfoque estará puesto en ellos. Cuando una persona encuentra un sentido a lo que hace, eso le permite sentirse más seguro de sí mismo.
  4. Aprender a expresar lo que piensa, sus opiniones, y que sea de forma adecuada para que facilite sus relaciones sociales. Por medio de técnicas de asertividad y de los derechos asertivos, se proporciona una serie de competencias esenciales para la autoconfianza del coachee en situaciones sociales.
  5. Relativizar y no magnificar los fracasos, enseñar a verlos como aprendizajes. No obsesionarse con el éxito o los resultados, ya que estos no siempre dependen del coachee.
  6. Facilitar que el cliente tome consciencia que posiblemente no puede gustar siempre a todo el mundo, pero que siempre será una persona valiosa y con algo que ofrecer, por lo cual siempre podrá encontrar a alguien que lo aprecie por lo que es y como es.
  7. Enseñar que la generosidad, sobre todo con las personas con las que se tiene una relación más íntima, favorece las relaciones y la propia Autoestima. Dejar de sentir siempre miedo por darse a los demás, y aprender a distinguir quiénes son esas personas apropiadas para darse.
  8. Creer en las propias capacidades y valorar lo que uno tiene facilita que no prolifere la envidia ni el deseo que los demás fracasen. Aprender a alegrarse por los éxitos de los demás y contribuir a ellos es otra forma de ser más poderoso, aunque muchos piensen lo contrario.
  9. Aprender a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida refuerza la Autoestima.
  10. Aceptarse a uno mismo siempre a pesar de no ser perfectos y equivocarnos,
    y a pesar también de que los demás nos critiquen o no nos acepten tal y como
    somos.

Una chica a la que pude darle coaching había empezado a trabajar hace poco y estaba algo insegura en su nuevo puesto. Es muy frecuente que ocurra, y la cuestión es saber sobreponerse al miedo y llevarlo con entusiasmo. Durante las sesiones trabajamos la confianza en ella misma y en su habilidad para relacionarse con sus nuevos compañeros y jefes, así como sus competencias profesionales. En poco tiempo empezó a sentirse cómoda y tomar consciencia de lo capaz que era para hacer sus tareas con éxito. Sin duda, su automotivación porque salieran bien las cosas en ese nuevo puesto fue de gran ayuda.