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El Coaching es más que una moda y también es una moda. Como veremos en este apartado, estar de moda no es necesariamente siempre positivo para el Coaching. Dar a conocer un término con connotaciones erróneas perjudica a los verdaderos coaches, y crea la falsa idea de que todo el mundo que asesora es
coach, al asimilar Coaching con Asesoramiento. Coaching es acompañarte a construir tu mejor yo, facilitando que alcances tus metas, sacando tu potencial, no el mío para darte consejos.

Las bondades del Coaching son muchas, pero también tiene hoy en día un componente de moda, por lo cual me encuentro en ocasiones hablando con gente, y cuando se trata de presentarme y decir que me dedico al Coaching, que soy coach, experto en orientación de carrera profesional, desarrollo personal y mejora de la  calidad de vida, frecuentemente algunas de esas personas me dicen que también son coaches. Y no es que sea casualidad que me junte siempre con coaches o que atraiga en mi vida a todos los coaches, sino que fácilmente se relaciona la disciplina del Coaching con asesoramiento, tal y como se ha recogido además en el diccionario de la lengua española. Este uso común del término para referirse a asesoramiento, tergiversa la realidad de la disciplina del Coaching, ya que no es el fin del mismo.

El Coaching consiste en un acompañamiento para lograr objetivos, a través del cual se facilita que una persona o coachee vaya más lejos que si estuviera sola. No es estrictamente asesoramiento, ya que no se trata de dar consejos, sino en ayudar a que el coachee encuentre su propia manera de resolver un asunto.
El intrusismo en la profesión del Coaching ha creado una desconfianza hacia los coaches, fundamentada en no saber distinguir cuando realmente es un coach formado, que aplica adecuadamente la metodología del Coaching, o cuando se trata de una persona que solo usa el término para venderse, sin tener formación y
ni siquiera a veces una remota idea de la filosofía del Coaching.

A medida que el Coaching se vaya afianzando más y más en la sociedad y se difunda ampliamente en qué consiste realmente el Coaching, dejará de haber lugar para los impostores, porque rápidamente cualquiera podrá detectar si una persona sabe de Coaching o no. En ese momento, que todavía está por llegar, ya no merecerá la pena tratar de engañar vendiéndose como coach, porque ese intento de confundir al otro para venderle lo que no es, únicamente tendrá consecuencias negativas.

No es así en la actualidad, porque lamentablemente sale rentable decir que uno es un coach cuando no lo es, en un momento en que la mayoría de la sociedad aún no comprende bien qué es el Coaching. En cambio, ahora son los verdaderos coaches los que frecuentemente dejan de llamarse a sí mismos coaches, o se lo piensan antes de presentarse como coaches, con el temor de que se les confunda con charlatanes, mentirosos, etc.

La divulgación del Coaching es la solución más idónea para acabar con el intrusismo y poner la profesión en su justo lugar. Es posible que una adecuada regulación de la profesión ayudase también. Cada vez soy más de la opinión de que programas de televisión que utilizan la palabra coach para vender perjudican
más que ayudan a la profesión, porque estar de moda no es necesariamente positivo. Es más fácil explicar a alguien lo que es algo cuando no tiene ninguna idea preconcebida, que hacerle cambiar de parecer. Es por este motivo que lo que toca a los coaches es enseñar a desaprender esta concepción del Coaching como Asesoramiento, y de esta manera ayudar a la sociedad a aprender lo qué es realmente el Coaching.

En la actualidad predomina la creencia de que cualquiera que asesora en algo es un coach, y eso, los que nos dedicamos a ello o sabemos de qué va el Coaching, sabemos que no es cierto, en absoluto. Y me pregunto:

¿Cuánto tiempo tardaremos en cambiar esta creencia generalizada de la sociedad?

Seguramente que será directamente proporcional al empeño, voluntad, esfuerzo, perseverancia y paciencia que le pongamos más y más personas para explicar con calma a la sociedad lo que el Coaching es, lo que no es, qué aporta, en qué no te puede ayudar y en qué sí, cómo funciona, qué beneficios puede tener a corto
y a largo plazo, etc.

¿En qué es diferente el Coaching a otras disciplinas?

La novedad del Coaching como disciplina moderna para el empoderamiento de las personas, equipos y organizaciones ha causado una gran confusión general, sobre todo en países con poco recorrido como es el caso de los países latinos, donde está en fase de desarrollo todavía, con las ventajas y desventajas que eso
supone. Es por ello que conviene distinguir claramente qué hace un coach y qué hacen otros profesionales. Veamos:

  1. Un coach no es un mentor: Un mentor, basándose en su experiencia y sus conocimientos, responde la pregunta y sabe qué es lo que va a funcionar y qué no para solucionar un problema o mejorar una performance de quien lo solicita.
  2. Un coach no es un maestro que enseña la mejor técnica SEO para lograr un objetivo. El coach formula preguntas y acompaña a las personas a descubrir sus propias respuestas sin copiar las del maestro.
  3. Un coach no es un consultor, ya que no da a su cliente un asesoramiento de experto en un campo determinado. El coach trabaja a través de diálogos relevantes, y se centra en la persona.
  4. El coach no es un counselor, ya que no se basa en un discurso o método psicológico para encontrar la causa de una falta de actuación, ni se pone el foco en los sentimientos.
  5. El coach no es un entrenador deportivo, ya que su actividad no está basada en la relación ganar/perder propia de las competencias deportivas, sino en la relación ganar/ganar.
  6. El coach no es un terapeuta, ya que no mira hacia el pasado del cliente para averiguar por qué está cómo está y dónde está. Solo mira desde el presente hacia el futuro. Además, la personalidad del sujeto no es determinante para el coach, sino un dato más, mientras que para el terapeuta la personalidad y rasgos del paciente constituyen el centro del tratamiento. En cambio, el coach se enfoca en la acción, en que el cliente tome sus decisiones y emprenda acciones para conseguir sus objetivos.

Un coach puede ser también un consultor, un mentor, un terapeuta, etc., pero lo fundamental es saber que son cosas distintas. Personalmente no estoy en contra de que se puedan combinar y ofrecer un valor añadido al cliente, pero en ese caso hay que saber cómo hacerlo de forma apropiada y explicando al cliente qué se le está ofreciendo en cada etapa. Los coaches que apropiadamente utilizan la metodología del Coaching no tratan de dar respuestas a todas las preguntas que el cliente o coachee les hace. Esa tarea
es de los consultores, y por lo tanto, no es la misión del coach, a menos que evidentemente ofrezca también ese servicio de Consultoría como un valor añadido más, si es que tiene la maestría y conocimientos para hacerlo. Aunar el Coaching y la Consultoría es posible, pero hay que diferenciarlas, ya que no son lo mismo.
Por otro lado, un coach no trata problemas del pasado del coachee, ni sus trastornos psicológicos, ya que no es su labor, sino que corresponde a los psicólogos y terapeutas preparados para ello. Al igual que la Terapia no es una herramienta tan potente para el cambio y el logro de objetivos, el Coaching no puede utilizarse para resolver disfuncionalidades del ámbito de la Psicología o Psicoterapia.

El Coaching no se centra en las circunstancias ni en el pasado como la Terapia, sino en cómo cambiar las cosas que no nos gustan, a través de tomar acción. La fuerza del Coaching está en su propio funcionamiento a base de preguntas poderosas, capaces de remover la conciencia del coachee y automotivarlo para el
cambio. El Coaching se fundamenta en conversaciones inspiradoras en las que un coach hace las preguntas adecuadas al objetivo que el coachee quiere conseguir.

El coach es un canal para descubrir el potencial que tenemos dentro, a través de una introspección, sin pretender dirigirnos, como nos haría la Consultoría o la Terapia, sino confiando en que somos cada uno de nosotros los que en realidad sabemos lo que nos conviene. Por este motivo es que el Coaching se usa y es
especialmente efectivo para personas con un nivel de compromiso, responsabilidad, disciplina, esfuerzo, ambición por el desarrollo personal, excelencia y talento por encima de la media de la población general.
En más de una ocasión, la labor de un coach tiene que ser complementada con la divulgación sobre la profesión. La confusión frecuente alrededor del Coaching hace necesaria una aclaración también continua de qué es el Coaching, qué no es, qué lo diferencia de otras disciplinas o herramientas, etc.

En varias discusiones de grupos de Linkedin, una hace algún tiempo ya, tuve una vez más que señalar en qué consiste el Coaching. Es tanta la confusión que genera, que incluso profesionales cualificados de diferentes ramas y sectores no tienen claro qué lo diferencia exactamente de otras disciplinas como la Psicoterapia, Mentoring, Formación, Consultoría, etc.

Es cierto que un profesional puede ejercer de coach y también ser algo más que incluir en su bagaje profesional, incorporando diferentes disciplinas y aptitudes. Sin embargo, conviene señalar una vez más, para evitar confusiones, que Coaching no es Mentoring, Terapia, Formación, etc. Cada disciplina tiene sus aplicaciones, y por este motivo muchos coaches aprendemos distintas herramientas además del
Coaching en sí, como técnicas que se utilizan en psicoterapia, Terapia Gestalt, Análisis Transaccional, técnicas de mentoring, habilidades de formación, consultoría de RRHH, Inteligencia Emocional, PNL, etc.
Por otra parte, también es importante destacar que la función del coach no es transmitir conocimientos teóricos como se cree a veces, como si fuera un formador, sino ser un facilitador de autoconocimiento y autoconfianza que lleve a alcanzar bienestar y equilibrio emocional. El Coaching es Conciencia, Acción, Cam
bio y Desarrollo Personal. El Coaching es más bien un canal para movilizar energía y motivación con el fin de que una persona alcance sus metas.

Así pues, Coaching no es un canal de información, ni es Formación, por lo menos esa no es su función principal. El Coaching tiene como misión fundamental ayudar a una persona o personas a encontrar sus propios recursos, elegir su rumbo, formular sus objetivos, sacar su máximo potencial personal y convertirse en su mejor versión. En última instancia, el Coaching busca la felicidad a través del desarrollo personal.

La desinformación de la sociedad sobre el Coaching es lo que ha provocado que muchos coaches seamos embajadores y formadores de la disciplina del Coaching. A falta de más educación en los centros educativos y en los medios de comunicación, los coaches no tienen más remedio que explicar una y otra vez en qué consiste, cuando su función debería estar enfocada en su área de actividad principal, no tanto la de orador del Coaching o formador sobre el Coaching, sino en su labor de facilitador, ayudador y acompañante de una persona que quiere ir de un punto A de cierta insatisfacción a un punto B de mejora y desarrollo del potencial personal.