Seleccionar página

Si tu idea del éxito está basada en ganar mucho dinero, tener poder, conseguir admiración, o conseguir más y más cosas materiales, te puedes acabar olvidando de tus verdaderos deseos, y de lo que en realidad te importa por encima de todo. Es así como hacer lo que nos apasiona es relegado a un segundo plano, o incluso menos que eso, y olvidado por la obligación que nos imponemos de tener que
ganarse la vida y alcanzar el éxito tal y como lo hemos definido antes.

Por lo tanto, lo primero que hay que hacer es redefinir nuestra idea del éxito. Si decidimos que hacer lo que nos apasiona es lo que queremos, que quizá no necesitamos primero hacer mucho dinero, que tal vez no es tan importante conseguir la admiración de todos… empezaremos a crear un marco totalmente diferente a partir del cual descubrir nuestra verdadera pasión en la vida. Como nos inspira la
cita de Confucio: «Escoge un trabajo que ames y no tendrás que volver a trabajar un día en tu vida».

No obstante, tampoco pretendamos ser quienes no somos, y decir lo que no pensamos, y mucho menos creérselo. Cuántas personas dicen cosas que no sienten como: a mí no me importa el dinero, mientras trabajan duro para comprarse un buen coche, una buena casa, ropa de marca, se dejan el sueldo en hacer un viaje con estancia en un hotel de cuatro estrellas a la otra parte del mundo, etc. lo único que me importa es el amor, la salud…, pero resulta que no son nada generosas con los demás, ni siquiera se cuidan a ellas mismas porque no se quieren…

No se trata de renunciar al dinero, sino que este sea un medio, no un fin, para hacer lo que uno quiere hacer y vivir la vida que uno quiere vivir. Precisamente por esta razón, no hay que confundir dedicarse a lo que a uno le apasiona con hacerlo gratis. Nuestra cultura todavía está muy enfocada en trabajar para «ganarse la vida», y eso hace que la gente distinga a:

a. Las personas que trabajan en un puesto que no les satisface completamente, con el único objetivo de conseguir dinero.
b. Las personas que trabajan en lo que les apasiona, ya sea parcial o totalmente, cuyo único fin no es obtener dinero, lo cual no significa que no lo merezcan ni que no lo quieran.

En lugar de recompensar a estas últimas por creer en sí mismas y ser brillantes en lo que hacen, una parte de la sociedad las considera una amenaza, y algunos prefieren no tomárselas en serio, afirmando que hacer lo que a uno se le da bien y le gusta es simplemente un hobby, por lo cual no merecen recibir dinero por ello. No tienen en cuenta, o no quieren hacerlo, que la persona que ofrece sus servicios
personales también se esfuerza en su trabajo y dedica su tiempo, sus talentos y sus conocimientos a esa actividad, por lo que constituye claramente un trabajo. La única diferencia entre un trabajo insatisfactorio y un trabajo satisfactorio es que quien se dedica a algo que le apasiona seguiría haciendo ese trabajo aunque no necesitara el dinero, debido a que se siente realizado y fluye con esa actividad.
Para mí esa es mi idea del éxito: poder hacer lo que me gusta, como es escribir. ¿Sabes cuál es la tuya? Es muy muy importante que lo sepas…

Christopher Morley lo indica también de esta forma tan clara: «Vivir como uno desee: solo eso merece llamarse éxito».

El reto del Coaching es conectar pasión con trabajo, y aunque no es la mayoría aún, cada vez son más los profesionales que se adhieren cada día a un estilo de vida que no tiene porqué ser precisamente ostentoso y basado en lo material, sino más relacionado con disfrutar de la actividad que se está realizando. Estos profesionales prefieren fluir con su trabajo que buscar la satisfacción en el consumo, los
viajes y las cosas materiales. Sin embargo, tampoco se trata de profesionales que busquen necesariamente el desapego del consumismo y de lo material, sino que dan prioridad a su felicidad basada en el disfrute con lo que hacen la mayor parte del tiempo, y eso que hacemos gran parte de nuestro tiempo es trabajar.

Nuevas profesiones y una cultura emprendedora caracterizan el nuevo estilo de vida de los profesionales llamados millenials, comprometidos con un proyecto que los tiene en cuenta, que depende de sus decisiones y les aporta realización personal, más allá de un simple sueldo. El propósito es más importante para los millenials que el empleo en sí mismo, por lo cual no están anclados a un empleo a
menos que el mismo sea gratificante y esté conectado con su pasión. Debemos tener muy en cuenta las nuevas necesidades de estos profesionales. Si lo pensamos, quizá las nuevas generaciones tienen su punto de razón y los que vivíamos equivocados éramos nosotros al pensar que nos teníamos que «ganar la vida» trabajando en algo que aunque no nos gustara, era necesario para sobrevivir
y tener unos ingresos más o menos decentes. Incluso leyendo a un gurú tan consagrado como Steve Jobs uno se da cuenta de lo erróneo que ha sido el planteamiento anterior y cómo de necesario es el Coaching para reflexionar y dar un giro a la idea del éxito hacia lo que nos sugiere el mismo Steve Jobs: «Tu tiempo es limitado, no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto, no quedes atrapado en el dogma, el cual es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás callen tu propia voz interior. Y, lo más importante, ten el coraje para hacer lo que te dice tu corazón y tu intuición, ellos ya saben de algún modo en qué quieres convertirte realmente. Todo lo demás es secundario».

La metodología del Coaching se fundamenta en descubrir tu potencial personal y tus talentos, y aprender a utilizarlos para el éxito de tus proyectos profesionales o personales.
Ese trabajo requiere de cierto compromiso con los objetivos y como también expresa Jim Rhon: «El éxito es la aplicación diaria de la disciplina».

En Coaching no tratamos traumas del pasado ni nos centramos en emociones negativas como excusas para no hacer lo que tenemos que hacer. Al contrario, el Coaching es para aquéllos que quieren conseguir su objetivo y están dispuestos a trabajar, esforzarse y comprometerse con él. Un coach orientado al éxito de su cliente facilita que se puedan eliminar los bloqueos que impiden que tomes las riendas de tu vida y te empoderes, y para ello te ayuda a hacerlo poco a poco, enseñándote a dar los pasos cada día. Es algo así como lo que sugiere Robert Collier en cuanto a qué es el éxito: «El éxito es la suma de pequeños esfuerzos que se repiten día tras día».